Bioluminiscencia ¿la iluminación del futuro?

¿Te imaginas las calles de tu ciudad iluminadas por árboles luminiscentes en lugar de farolas? ¿No sería genial poder cambiar las energías contaminantes por otras totalmente naturales y limpias? Usar o imitar los modelos de la naturaleza podría llevarnos a lograr algo así gracias a la bioluminiscencia. ¿Será la iluminación del futuro?

Desde cefalópodos como es el caso de algún tipo de calamares a celentéreos como algunas especies de medusas pasando por insectos como las luciérnagas, algunos tipos de hongos o peces abisales como los pejesapos son capaces de emitir luz gracias a bacterias, células especiales o a la posesión de unos pigmentos llamados luciferina y luciferasa que, al entrar en contacto, producen luz. Por lo que si somos capaces de sintetizar este tipo de elementos o criar colonias de bacterias bioluminiscentes, podríamos crear luz de forma natural y no contaminante.

Aunque pueda parecer lo contrario, estos fenómenos no son descubrimientos recientes puesto que ya en la antigüedad, Aristóteles o Plinio el viejo ya hablaban de estos seres luminiscentes e indagaron sobre ellos y sus posibles usos y a lo largo de la historia son muchos los que se han interesado por estas criaturas especiales. Sin embargo, en los últimos años se están investigando a fondo los funcionamientos de estos mecanismos de producción de luz para imitarlos o aplicarlos a la tecnología para aprovecharse así de sus ventajas como es el hecho de que no emiten calor, lo que permitiría iluminar, por ejemplo, aparatos electrónicos sin necesidad de instalar disipadores de calor puesto que no necesitarían refrigeración.

Otra interesante aplicación de esta bioluminiscencia es la relativa a la medicina, donde se aprovecha esta luz natural para realizar un seguimiento del avance de enfermedades como el cáncer, Alzheimer o el Parkinson. En el caso del cáncer, se ha observado cómo las moléculas bioluminiscentes se tienden a coagular en las zonas donde se localizan las células cancerígenas, detectando así las zonas a tratar.

En definitiva, la aplicación de este sistema natural de iluminación podría ser una revolución con un gran impacto natural, al utilizar fuentes de iluminación renovables, no contaminantes y que no emiten calor. Podríamos conseguir iluminar las calles o carreteras mediante la aplicación de estos procesos al asfalto o los árboles, podríamos conseguir pantallas de dispositivos iluminadas de forma natural y sin necesidad de disipadores de calor o métodos de diagnóstico que nos permitan eliminar células cancerígenas sin eliminar el tejido sano. Toda una auténtica revolución ecológica.

¿Qué es el sistema Watson de IBM?

Es posible que hayas oído hablar de él y que sepas que se trata de un proyecto que se trae entre manos la poderosa empresa tecnológica norteamericana IBM pero, exactamente, ¿qué es el sistema Watson y para qué sirve? Te lo contamos.

Pero, ¿qué es la inteligencia artificial? No, no nos referimos a la película de Steven Spielberg, aunque tiene que ver con lo que en ella se cuenta. Se trata de un término acuñado en 1956 por John McCarthy y que designa, a grandes rasgos, a un conglomerado multidisciplinar que aúna materias como la informática, la lógica, las matemáticas y la filosofía, y que pretende crear sistemas capaces de resolver problemas siguiendo la forma de pensar del ser humano. Esta disciplina, busca la creación de máquinas capaces de imitar el sistema de razonamiento humano, incluso las estructuras cerebrales mediante réplicas capaces de interactuar por sí mismas con las personas, que sean capaces de aprender como lo hiciera un ser humano para poder evolucionar desde su fase de creación.

Una vez tenemos claro el concepto de Inteligencia artificial, podemos indagar más en profundidad sobre qué es Watson y para qué sirve. Se trata de un sistema ideado por la empresa informática norteamericana IBM y que es capaz de responder a preguntas elaboradas en lenguaje humano. Si hasta ahora nos sorprendía que asistentes de voz como Siri (de Apple) o Hound (de Android) fueran capaces de “comprender” nuestras indicaciones o preguntas y ejecutarlas, dentro de sus posibilidades, lo que es capaz de hacer Watson te dejará con la boca abierta y es que este gran ordenador, fue capaz de ganar el popular concurso de televisión Jeopardy!, donde compitió con los dos concursantes más brillantes del programa. Esta hazaña lograda en 2011 fue realizada gracias a su gran base de datos de más de 200 millones de páginas de contenidos entre las que se encontraba la versión inglesa de Wikipedia. Sin embargo, no se conectó la computadora a Internet, por lo que hizo uso únicamente del contenido almacenado en su sistema.

Watson, cuenta para su cometido con una gigante base de datos que contempla todo tipo de fuentes, desde enciclopedias, tesauros, diccionarios o noticias, hasta literatura y otras bases de datos. Sin embargo, la mayor dificultad impera en el las dificultades idiomáticas como son las jergas, los modismos, contextos o juegos de palabras que pueden complicar la comprensión a la máquina, algo que también están intentando solventar otros proyectos de IA como “M”, el sistema de Mark Zuckerberg para Facebook.

Por lo que respecta a sus usos, el futuro de esta potente máquina pasa por diversos campos, sin embargo, uno de los que se está centrando de cara a los próximos años es la aplicación para la toma de decisiones clínicas o en el diagnóstico médico. Su gran base de datos y su potencia podría ayudar de forma importante en este importante campo, pero también se piensa en aplicaciones para grandes corporaciones, eso sí, solo aquellas que estén dispuestas a pagar su elevado precio.

Sin embargo, Watson no es el primer coqueteo de IBM  con el mundo de la IA, ya en los años 90, le tecnológica creó Deep Blue, un superordenador capaz de jugar de forma autónoma partidas de ajedrez y que llegó a tal nivel de perfeccionamiento que logró vencer al por entonces campeón del mundo de esta disciplina, Gary Kaspárov. Esta máquina, fue perfeccionada, dando lugar un año después a su hermana pequeña, Deeper Blue, quien volvió a ganar a Kaspárov un año después pero esta vez a un ritmo de partida estándar (la anterior lo hizo a un ritmo lento).

Ocultar aplicaciones en iOS

Tanto si necesitamos ocultar apps que no queremos que vean terceros para hacer un uso fraudulento de nuestro móvil, como si queremos evitar los iconos de las apps que aparecen por defecto en nuestro smartphone, existen apps y trucos que nos permiten ocultar dichas aplicaciones en iPhone, ¡te contamos cuáles son!

Ocultar aplicaciones en iOS

Para ocultar aplicaciones desde el sistema operativo de Apple, bien sea en un iPhone o en un iPad, disponemos de dos sencillas opciones:

Ocultar apps en iOS mediante la aplicación Quiosco

La primera posibilidad es incluyendo las aplicaciones no deseadas dentro de la aplicación “Quiosco” y ocultar esta última. Para ello deberemos ubicar la app Quiosco en la segunda ventana de iconos en iOS. Las apps a ocultar deberemos trasladarlas a una sola ventana del dispositivo, en esta ventana pulsamos sobre la aplicación que se quiera ocultar a la vez que se presiona el botón “Home” de forma continuada. Nos situamos en la ventana donde se encuentra ubicada la aplicación Quiosco, la abrimos y pulsamos de nuevo Home.

La app seleccionada aparecerá dentro de la aplicación Quisco. Se repite el paso con tantas aplicaciones cómo se deseen ocultar y posteriormente se esconde la app Quiosco, parece complejo pero este proceso solo te llevará unos minutos y una vez hayas ocultado la primera app, con el resto será más sencillo.

Ocultar apps en iOS mediante restricciones

La segunda técnica para ocultar aplicaciones en un iPhone es desde la opción de “Restricciones” situada en el menú general de Ajustes, una vez accedas a “Restricciones” solo debes marcar las apps que deseas esconder.